Navidad. Época de fuertes contrastes.

Siempre me he sentido rara en estas fechas, contenta por unas cosas, triste por otras… Contradicciones por todas partes, nada concuerda, ves unas cosas, escuchas otras, nada tiene sentido… Hay que estar contentos y felices porque sí, ¡porque es Navidad!, hay que ser generosos ¡porque es Navidad!, hay que compartir ¡porque es Navidad!, hay que dar a los que no tienen ¡porque es Navidad!, hay que desear cosas buenas a todo el mundo ¡porque es Navidad!, hay que juntarse con la familia ¡porque es Navidad!, loterías, galas benéficas, mercadillos solidarios… ¡porque es Navidad!, dar lo que nos sobra, dar lo viejo para reponer con cosas nuevas, comprar lotería para dar un donativo (igual nos toca…), una parte de mis compras “para los pobres”, una parte de mi entrada a un concierto “para los que no tienen nada” y en la vida irán a un concierto… Mientras tanto como locos a gastar, a comprar, a consumir, a comer y beber sin medida… y a brindar… y a tirar lo que sobra, lo que no nos ha gustado, los embalajes, lo que ya no nos sirve… Eso “si nos lo podemos permitir”, si no, a sufrir porque no podemos disfrutar de esos excesos…

Me gustan las postales navideñas, los buenos deseos, las sonrisas y caritas emocionadas infantiles, la ilusión por tener tiempo para estar con quienes quieres estar, los villancicos… no me gustan los establecimientos llenos de consumidores comprando sin parar, ver a la gente estresada y con malas caras en las filas y en los semáforos, ver todo iluminado por todas partes, las grandes comilonas, regalar por regalar…

Difíciles fechas, sí, para mí lo son.

El “espíritu navideño” debería estar siempre activo en nuestros corazones, yo lo siento así, me gusta compartir con familiares y amistades durante todo el año, felicitar durante todo el año, regalar (no precisamente cosas materiales y “de primera mano”) durante todo el año, acordarme de que “arreglar el mundo” es cosa de todos durante todo el año…

Esta Navidad he recibido felicitaciones, buenos deseos de gente cercana, yo también he enviado mis mejores deseos de felicidad y prosperidad, pero especialmente “me ha tocado por dentro” este vídeo, maravillosa canción que junto con estas imágenes nos recuerda que en Navidad hay muchas realidades.

Deseo tener siempre los pies en la tierra y mantener viva la ilusión que me ayuda a seguir luchando por hacer un mundo mejor.

*Bueno… pues revisando esta entrada (26/12/2014) me encuentro con que este vídeo no está disponible en mi país… jeje… ¿será muy doloroso y poco apropiado mostrarlo en Navidad? es mejor no mezclar cosas, dejar a la gente ser feliz sin ver imágenes desagradables…, cerrar los ojos… en fin… 

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