Sobre Anaís y Pirueta

Educadora Social especializada en Coaching, Competencias Interpersonales, Clown y Danzaterapia

Anaís Isarre

Anaís Isarre

Educadora Social especializada en Coaching, Competencias Interpersonales, Clown y Danzaterapia.

Hola, soy Anaís. “Amo la vida y las oportunidades que continuamente me da para aprender y seguir creciendo”. ¡Sentir es vivir! Amor, humor, educación, clown y… nunca dejes de ¡BAILAR!
Pirueta es mi payasa. A través de ella, he crecido aprendiendo a disfrutar más de la vida. “Me gusta jugar, reir, saltar y bailar. ¡Qué guay! ¡Qué contenta estoy!” (Pirueta)
Pirueta

Pirueta

Payasa Entusiasta. Presentadora y dinamizadora. ¡¡Qué hay que hacer que voy!! Es el "alter ego payasil" de Anaís Isarre.

Me presento

Soy GRADUADA EN EDUCACIÓN SOCIAL con Mención en Atención a Personas en Riesgo de Exclusión Social. Titulación universitaria.
Colegiada en el Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Aragón (CEES) con el nº 1590. www.ceesaragon.es

Socia y colaboradora en la Asociación oficial española de Personas Altamente Sensibles (APASE). www.asociacionpas.org

Socia de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía (AAPS). www.psicoaragon.es

Mi perfil profesional se complementa con formación acreditada como:

– Técnica Superior en Animación Sociocultural, titulación oficial por el MEC.

– Técnica Profesional en Coaching Personal, por Euroinnova Formación.

– Danzaterapeuta  por la Escuela Danza Cuerpo de Graciela Vella.

– Profesora de Bailes de Salón, por la Asociación Española de Profesores de Bailes de Salón.

– Monitora de Aeróbic, por la Federación Española de Gimnasia.

– Directora y Monitora de Actividades de Tiempo Libre, por el Gobierno de Aragón.

Payasa. Con más de 300 horas de Formación realizada mayoritariamente en la Escuela de Payasos Los Hijos de Augusto.

He realizado un proceso de desarrollo y crecimiento personal a través de la Danza Vivencial con Víctor Orive, Voa, que me ha servido enormemente tanto a nivel personal como profesional.

Y como Titulación que llevo encantada en mi corazón y que me ofrece continuamente aprendizajes de vida, soy Madre de tres hermosas personas.

Hasta aquí la presentación corta, quien quiera conocer más de mí puede seguir leyendo ;o)

No sé si os habréis dado cuenta, pero la vida da “muuuuchas” vueltas y vamos adaptándonos y aprendiendo continuamente…

En mis… ya unos cuantos añicos de vida… he realizado muchas formaciones y he ido acumulando experiencias de vida y trabajo que me han hecho llegar hasta donde estoy en este momento, os cuento…

Desde que yo recuerdo me veo con inquietudes acerca de la educación de los niños y niñas y con deseos de ser madre, nunca supe por qué…, así mismo siempre he tenido un mundo interior muy rico, lleno de ideas, de ganas de crear, de amar, de reír, de bailar… de hacer mil y una cosas…

Recuerdo que me decían que había que centrarse en una cosa y ser buena en eso… y yo pensaba… jeje… ¿cómo se hace eso? Yo tenía tantas cosas en la cabeza y tantas inquietudes que no me parecía posible centrarme en una sola. Por ese motivo fui acumulando saberes diversos, y no se veía muy bien la relación que tendrían entre sí ni a dónde me llevarían…

La verdad es que yo siempre he hecho las cosas “dándolo todo”, implicándome al cien por cien, pero cuando llevaba un tiempo dedicando tanta energía a esa tarea, sentía que me faltaba algo y que necesitaba emprender una nueva búsqueda…

De adolescente, como me gustaba dibujar, me orientaron hacia la formación profesional en delineación y acabé convirtiéndome en delineante. Tras unos años de trabajo en ese ámbito comprendí que aunque me gustaba lo que hacía, con todas mis inquietudes no podría pasarme la vida dibujando planos en una oficina.

Sentía una atracción muy grande hacia la danza y decidí apuntarme en mi tiempo libre a clases de bailes de salón y de danza jazz, estas actividades me dieron de nuevo “la vida”, me sentía realmente feliz en esos momentos. Me impliqué y continué durante varios años y obtuve los títulos de profesora de bailes de salón y monitora de aeróbic, en danza jazz no había título… Y comencé a acariciar la idea de dedicarme a dar clases…

Tras mucho pensarlo llegó el momento en el que dejé la delineación, descubrir que podía formarme y dedicarme a estar con niños y niñas colaborando en su educación a través de actividades lúdicas, me pareció asombrosamente genial. Me formé como monitora de actividades de tiempo y libre y posteriormente como directora también.

Los años que dediqué por entonces a trabajar en este ámbito, tanto como directora de colonias urbanas como de formadora de monitor@s de tiempo libre, los recuerdo con un inmenso cariño. Combinaba el trabajo con la formación y con el disfrute de participar en muestras y exhibiciones de bailes.

Sentía la necesidad de seguir formándome en torno a la educación en el tiempo libre, así que cursé el grado superior en animación sociocultural, que era lo que en ese momento me encajaba.

A partir de entonces comencé a trabajar dando clases extraescolares de danza jazz, bailes de salón y aeróbic en colegios, institutos y casas de juventud. Me gustaba lo que hacía y un tiempo después decidí lanzarme a la aventura y fundar mi propia Escuela de Baile en Zaragoza. Fueron unos años muy bonitos, pero una serie de circunstancias personales y familiares hicieron que decidiera cerrarla tres años después de su puesta en marcha.

Hay que tener en cuenta que simultáneamente, además de formaciones y trabajos, en mi vida personal también pasaban cosas… me casé y tuve dos peques, además uno de mis cuñados falleció de repente y fue un golpe muy duro para toda la familia. A partir de ese momento, en el que hubo varias reestructuraciones familiares y personales (cierre de la escuela de baile y cambio de lugar de residencia, incluidos) comenzó para mí una etapa de grandes descubrimientos y desarrollo personal.

El mundo del clown me había atraído desde que cuando era pequeña veía los payasos de la tele y sentía que de mayor quería ser payasa (por supuesto, me dijeron que eso no era posible, que eso no era un trabajo…). Pero ya de adulta, de repente un día descubrí que sí, que podía hacer cursos de clown y disfrutarlos… y así lo hice, por el simple placer de hacerlos.

Durante el primer curso de clown volví a casa llorando de tantas emociones que circulaban por todos mis poros, eran lágrimas tremendamente sanadoras y me sentí enormemente feliz de haber permitido nacer a Pirueta, mi payasa. A partir de ahí comenzó una temporada de hacer “muuuuchos” cursos de clown y cada vez me gustaba más y más. Siempre estaré agradecida a Jesús Jara, mi comadrón payaso, que se convirtió también en un gran amigo del alma.

En esa época, también empecé a sentir que lo de los bailes, a pesar de que me encantaba, se me quedaba corto, era como que necesitaba algo más, sentía esa sensación de búsqueda constante que me hacía ir hacia otra cosa… Así se alinearon los astros y por fin me decidí a inscribirme en algo que hacía un tiempo que me atraía pero a lo que no terminaba de decidir acercarme, otra forma de entender la danza y el movimiento…

Y fui a parar a las jornadas de expresión y educación de Víznar, donde me inscribí en un curso de danza vivencial, un curso que, al igual que el de iniciación de clown, marcó un antes y un después en mi vida, conocí a Víctor Orive y, tanto su trabajo como su persona me llegaron al alma… también lloré, lloré mucho, de lo potente que fue para mí emocionalmente, de nuevo encontré otra forma de sanar algunas heridas a través de la expresión.

Decidí embarcarme en un proceso terapéutico con él durante seis meses, en un proceso grupal que iba a comenzar a través de la danza vivencial, y fue genial. Fue maravilloso todo lo que aprendí de mí misma. Posteriormente pude disfrutar de otros talleres de fin de semana con él. Por supuesto mi agradecimiento hacia Víctor Orive también es eterno.

Estaba tan ilusionada que decidí formarme como danzaterapeuta y tras una intensa formación durante tres años, obtuve mi certificado. En ese momento me encontraba con un montón de formaciones variadas y grandes inquietudes dentro de mí. Quizás encontraría la forma de integrar mis aprendizajes y crear mis propios proyectos…

Era un momento de mi vida en el que trabajaba fuera de casa poco tiempo, así que decidí embarcarme en una formación universitaria, una de mis ilusiones que había quedado relegada durante mucho tiempo ¡y conseguí graduarme como Educadora Social!

A mitad de estar estudiando la carrera, y un año después de adoptar a mi tercer hijo, me surgió la posibilidad de trabajar como coordinadora de actividades y proyectos educativos en una empresa de actividades extraescolares, en la que estaba facilitando talleres como monitora de danza creativa y de clown, así que me lancé a la aventura y acepté. Fueron 4 años de grandes aprendizajes, de grandes retos, de pronto me encontré simultáneamente realizando una carrera universitaria, trabajando a jornada completa y con tres hijos, así que no me quedaba tiempo casi ni de respirar…

Esta situación desembocó en mi necesidad de volver a retomar mis grandes inquietudes y mi decisión de dejarlo todo de nuevo, de cambiar de actividad para embarcarme en la aventura de volver a poner en mi vida más amor, más risa y más danza, de desarrollar mis propios proyectos y de llevarlos a cabo…

De pronto lo empecé a ver claro, todo lo que había ido haciendo me había ido trayendo hacia aquí, sentía la inquietud de crear proyectos de desarrollo personal y de bienestar para que las personas que lo desearan pudieran conocerse mejor, crecer personal y profesionalmente, mejorar su calidad de vida y su calidad educativa si es que se dedicaban a ello… siempre he pensado que si la persona adulta está bien consigo misma facilita una mejor educación a “la gente menuda”.

Es así como nace “Anaís y Pirueta” tal y como la encontráis aquí, un mundo lleno de posibilidades para acompañar procesos de personas que desean nutrir su vida  a través de actividades grupales creativas, de risa, de danza… y también de un acompañamiento personalizado a través del coaching para lo cuál me formé como coach personal.

Creo firmemente que primero tenemos que cuidarnos y querernos, cada persona a sí misma, para después aportar al resto. A veces cuesta, nos han educado pensando que dedicarnos tiempo a nuestro propio disfrute no es productivo, que no hace falta, pero no es cierto, todo lo que dedicamos a nuestro propio beneficio personal repercute directamente en beneficio de quienes están a nuestro alrededor.

Me encanta acompañar procesos de personas que están implicadas conscientemente en su propio desarrollo personal y que se responsabilizan de su propio bienestar. Y lo hago desde lo que yo soy, desde lo que yo sé, desde mi propia experiencia personal y profesional, desde las herramientas que a mí me han servido…

Así que aquí estoy, metida de lleno en esta aventura. Si te motiva lo que te cuento… si de alguna manera resuena en tu interior… quizás te interese embarcarte en alguna de mis propuestas ¡TE ESPERO!

Anaís y Pirueta – Anaís Isarre – Servicios Profesionales de Desarrollo Personal y Bienestar – anaisypirueta@gmail.com – 609152818

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