A finales del 2019 y principios del 2020 pensaba que el 2020 iba a ser muy especial, porque tenía muchas cosas que celebrar tanto a nivel personal (estábamos superando algunas cosas dolorosas y tocaba celebrar varios hitos importantes de mi vida), como a nivel profesional (yo estaba en proceso de reinvención, acababa de lanzar mi calendario de pared y mi libro Pirueta es una payasa tenía previstas nuevas fechas para mis cursos de clown y tenía nuevos proyectos…, así que comenzaba a asumir con ilusión nuevos objetivos, nuevos retos, nuevas metas…). Podéis ver aquí el vídeo que compartí el día 1 de enero ¡Vamos con alegría a disfrutar del 2020!

Y, de repente, el 2020 fue realmente especial, pero no solo por aquellos acontecimientos que esperaba, sino también por lo inesperado.

El coronavirus nos sorprendió con su llegada.

Y nos descolocó mientras todo se tambaleaba.

Y nos trajo el sentido de urgencia ¡tan necesario para hacer cambios! Gracias.

Y nos obligó a replantearnos todo lo conocido. Gracias.

Y nos obligó a aprender a adaptarnos a la nueva situación. Gracias.

Y nos sacó de nuestra zona de confort. Gracias.

Y nos obligó a aprender cosas nuevas. Gracias.

Y nos obligó a valorar lo importante. Gracias.

Y nos obligó a amarnos más y mejor. Gracias.

Y sé que resistiremos, aprenderemos la lección. Gracias.

Y sé que saldremos de la situación siendo “más mejores”. Gracias.

Yo hoy celebro un día muy especial para mí, porque hace 25 años que me casé (Bodas de Plata, dicen…) y fue con una persona maravillosa. Hemos vivido muchos desafíos y los hemos superado, y seguimos en pie, así que este solo es uno más. A pesar de la situación en la que nos encontramos, me siento muy afortunada por poder celebrarlo en casa y en familia. Porque lo importante es desde qué actitud miramos la situación y dónde ponemos el foco, y yo elijo hacerlo desde el agradecimiento por lo que tengo y la confianza en que esto también pasará.

Gracias. Gracias. Gracias.

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Anaís Isarre

Apasionada de la vida, educadora social, escritora y mentora de alegría. Conoce la historia de Anaís y Pirueta. Persona con alta sensibilidad (PAS), amante de la naturaleza y vegana por convicción. Madre de tres hermosas personas (dos partos en casa y una adopción) y compañera de Pirueta, su inseparable esencia payasa nacida en 2003. Autora de la saga de desarrollo personal La Alegría de Vivir y fundadora de la Escuela de Alegría, donde acompaña a personas adultas a transformar sus vidas con amor, risa y danza. Síguela en YouTube y ¡atrévete a payasear! 😍

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